sábado, 17 de octubre de 2015

Una explicación os debo, y esa explicación os tendré que pagar.

Creo que llegó el momento de informaros sobre el hecho paranormal que inspiró el libro Como sobrevivir al fin del mundo.
    Hará unos dos años, cierto día tomando unas cañas con mis hermanos, uno de ellos me enseñó la siguiente imagen:


    
¿Qué es esto? Preguntamos los otros dos. El que la muestra, comenta que es una imagen que tomó probando la resolución de la cámara de su nuevo móvil. Nosotros seguimos sin ver nada, así que él nos amplia una parte de la imagen para que veamos a qué se refiere.


    
Esto forma un revuelo entre nosotros. Comenzamos a acusarle de estar gastándonos una broma, y él, que no, que esa cosa estaba allí sin saber porqué. A partir de ese momento, comenzamos una animada charla especulando sobre cómo se pudo dar tal anomalía. Finalmente, decidimos que lo mejor es mandarla a algún sitio que sepan más que nosotros sobre el retoque fotográfico. Y así hice: envié la imagen a un motón de sitios web que se dedicaban a analizar supuestas imágenes sobrenaturales, sin que contestara ninguno. La cosa quedó así, pero como la imagen no desapareció, comencé a darle vueltas a una idea para un relato.

    Meses después, con el relato casi terminado, un día me da por hacer una búsqueda de imágenes en Google, por si puedo encontrar allí la explicación a este fenómeno. Con los pelos de punta empiezo a encontrar más imágenes del mismo ser, apareciendo en noticiarios de diferentes partes del mundo.


   
    Hasta encuentro un vídeo en el que se habla de un concejal de un pueblecito de Tailandia que aseguraba haber tomado imágenes de ese ser haciendo una inspección de una acequia de riego. Me quedé de piedra. En ninguna noticia aclaraban si habían encontrado la explicación a las imágenes, y los detalles coincidentes con la que yo tenía las volvían inquietantemente veraces.
  
    Aún así, no me dejé llevar por la euforia. Seguí buscando y buscando, hasta que por fin conseguí dar con la trampa que se ocultaba tras el fenómeno.


    
Sí. Era un efecto de una aplicación para móviles Android que colocaba allí los malditos extraterrestres. Luego, como es natural, pregunté a mi hermano si lo había hecho adrede. El me confirmó que sí había tenido instalada esa aplicación, pero que no recordaba haber utilizado esa opción en concreto.

    Sea como sea, al final lo que sucedió es que aquel incidente inspiró un libro, sea por obra de una broma o un accidente.

    Saludos a tod@s.

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